04 noviembre 2009

El Narcomuseo.


Por: José PUMA






Los museos son las mejores puertas a un pasado fascinante; esto gracias a que en ellos encuentras los pedazos de interesantes colecciones. Los hay de medicina, de estampillas postales, de autos, de juguetes, de calzado, de arte, y también de Narcotráfico. Así es, ya existe un narcomuseo. En él se exhibe todo lo referente a este asunto sucedido en México, desde 1973 con los primeros indicios de tan feroz negocio. Esta exposición se encuentra en el tercer piso del edificio de la SEDENA (Secretaria de Defensa Nacional) en la ciudad de México, esta montada de modo permanente, pero no abierta al público, pues esta gran muestra es parte de los instrumentos académicos utilizados para adiestrar a los encargados de dar lucha a este mal social. Consta de interesantes salas en las que se muestra desde el consumo y preparación de enervantes en culturas diversas, como la china, egipcia, griega e hindús; hasta los esfuerzos y resultados obtenidos en la disputa contra este indebido negocio. El museo del narcotráfico esta dirigido por el capitán de infantería Edgar Vargas Zúñiga, quien deja muy claro que esta exposición no pretende ensalzar la figura del traficante, mas bien, busca enfatizar en los excesos, los logros, los ingeniosos métodos, la logística y los esfuerzos que suceden al rededor del trafico de drogas.
Aquí se exhiben exóticos artículos incautados, por ejemplo; un celular cubierto en oro con incrustaciones de diamante perteneciente a Daniel Pérez Rojas “El cachetes”. Se encuentran unos anteojos Christian Dior, edición exclusiva, pertenecientes a Benjamin Arellano Feliz. Se exhibe una pistola calibre 38 con cacha de oro, 389 circonias y 22 esmeraldas con las iniciales de Amado Carrillo Fuentes. Una 38 súper con cacha de oro conmemorativa al día de la independencia, confiscada a Osiel Cárdenas Guillen. Dos pistolas 38 super bañadas en oro con las inscripciones “El matador” y “El embajador” respectivamente. Una metralleta R-15 con una palmera incrustada en oro perteneciente a Héctor “El güero” Palma. Pero entre decenas de metralletas, pistolas, escopetas, fusiles y lanza cohetes, quizá lo mas sorprendente resultan ser las dos fotografías que revelan la hazaña cometida por una colombiana, quien cargaba dos kilos de heroína. El cargamento lo llevaba en cada uno de sus glúteos, y fue detenida en el aeropuerto de la ciudad de México en el año 81.
Como en todo museo, los souvenirs también son parte de lo expuesto. Aquí encontraras gorras, dijes, aretes y carteras con imágenes grabadas de la planta del cannabis, así como hojas de mariguana en acrílico y accesorios con la imagen del ya conocido cuerno de chivo.
Definitivamente resulta atractivo el menú aquí expuesto, aun no se habla sobre visitas guiadas, pero lo que si es un hecho es que nuestro museo cuenta con más y mejor documentadas salas que las que tiene la DEA en E.U.

1 comentario:

Lety dijo...

no saben si pidiendo permiso a SEDENa nos dejen entrar a ver?