02 noviembre 2011

100 PELÍCULAS MEXICANAS DE TERROR (Quinta entrega)

Por:
     Carlos Eduardo Díaz

41.- Pánico en la montaña (1989), de Pedro Galindo III. Dos jóvenes buscan un tesoro en una mina que, aseguran los lugareños, está maldita.


42.- Trampa infernal (1990), de Pedro Galindo III. Unos jóvenes cazadores se internan en los bosques de Michoacán. Ahí habita un viejo y loco soldado norteamericano que asesina a quien traspase sus dominios.

43.- El ataúd del vampiro (1957), de Fernando Méndez. Secuela de El vampiro pero filmada simultáneamente. Unos ladrones roban el ataúd del conde Lavud, quien revive en el depósito de cadáveres de un hospital.

44.- El vampiro sangriento (1962), de Miguel Morayta. El campo mexicano del siglo XIX. La familia de un doctor ha luchado durante generaciones contra una raza malévola. Sólo le falta uno, al que encontrará muy pronto.

45.- La loba (1965), de Rafael Baledón. Un doctor investiga las transformaciones humanas en animales. La razón es que su hermosa hija, en noches de luna llena, se convierte en loba y sale al campo a asesinar.

46.- La tía Alejandra (1979), de Arturo Ripstein. Una anciana se muda a vivir con su sobrino y su familia. Primero dulce, después amargada, la tía Alejandra es en verdad una cruel bruja.

47.- La maldición de La Llorona (1963), de Rafael Baledón. Una joven y su marido visitan a su anciana tía, la cual vive en una remota casona. La tía no ha envejecido, pero esconde secretos, feroces perros, un criado deforme, a su marido torturado encerrado en el calabozo, y un antiguo esqueleto al que desea revivir.


48.- El libro de piedra (2008), de Julio César Estrada. Remake de la película de Carlos Enrique Taboada. No muy bien lograda, pero con algunas escenas que logran impactar.


49.- La Llorona (1960), de René Cardona. Un matrimonio adinerado contrata una institutriz, sin imaginar su verdadera identidad.

50.- Pedro Páramo (1967), de Carlos Velo. Basada en la novela de Juan Rulfo, la película narra lo que sucede en Comala, un pueblo habitado por rencores y fantasmas.

1 comentario:

Alejandro Moreno Villarreal dijo...

Recuerdo como nos sacò de onda La Tìa Alejandra a un compa y a mì, que saliendo de la sala de cine, nos pusimos bçparanóicos. Làstima uqe no sea muy vista