09 enero 2013

Hacer cine en México…la lucha que no acaba.

Por:

        Gustavo Diz

Hacer cine en de manera comercial ó independiente, resulta sumamente complicado en México. Eso sí, no nos casemos con la idea de que el comercial es malo, el independiente bueno. Ambos han dado fehacientes muestras de sus calidades.

Lo cierto es que al año se estrenan cerca de 350 películas en nuestro país, de las cuales 50 o 60 son mexicanas. Si a esto sumamos la promoción que tienen las películas extrajeras, comparada con la promoción de las cintas mexicanas, habrá respuesta a muchos fracasos en taquilla.

Si hablamos ahora de cine independiente, hablamos de pocos espacios –o foros- de proyección, y estos foros, ofrecen cortas temporadas de exhibición de estas cintas. Por su naturaleza independiente, no resultan objetos susceptibles de piratería, y en internet tampoco se hallan con facilidad.

Las temáticas en ambos casos son objeto de análisis, hablemos de cine comercial. Las propuestas son vacías, temas recurrentes de comedias románticas, o fuertes historias en las que la prostitución, las drogas y el crimen organizado es protagonista. Con buenos elencos, se repiten las acostumbradas escenas de un México que ya no queremos tener; es cierto, el cine es reflejo de una sociedad, pero su recurrencia ya nos hartó.

Por otra parte el cine independiente, tiene esa libertad, esa versatilidad que le da hablar de esto y el otro, que juega con las historias, tocando los distintos géneros del cine, y volvernos a sorprender.

Cuando tocamos el tema de recaudaciones exitosas, tampoco habrá alicientes. En 2012 solo una película rebasó los 50 millones de pesos. En cuanto a números generales sobre la exhibición en México, se alcanzaron los 228 millones de espectadores y más de 10,000 millones de pesos en taquilla, según datos preliminares de la Cámara Nacional de la Industria del Cine y del Videograma (Canacine).

Por su parte, el cine independiente, tarda mucho, pero mucho más en recuperar sus inversiones, en varios casos se lleva a cabo con apoyos particulares y de gobierno, y esto es, a fondo perdido.

La situación del cine nacional, sigue siendo preocupante, y aun que año con año se crean nuevos festivales fílmicos –de cortometraje, largometraje y documental- las producciones siguen siendo escazas, como las audiencias. Un buen principio, ya muy mencionado, es regresar a las salas de cine –sin importar si es comercial o independiente- y darle la oportunidad a producciones hechas en México. Hacer cine, fue una industria importante en nuestro país, por si fuera poco, amigable al medio ambiente, ¿Por qué no pensar en revivir esta industria mexicana?

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