15 febrero 2010

Gustavo Adolfo Bécquer

Por: José PUMA






Pintor, poeta, periodista y narrador; es Gustavo Adolfo Bécquer quien se destacó por ser vanguardista prosista lírico, de gran imaginación e ingenio. Bécquer nace el 17 de febrero de 1836 en Madrid, España. Hijo del pintor José Domínguez Insausti y Joaquina Bastida de Vargas, Gustavo Adolfo, adopta el apellido Bécquer propio de sus antepasados.

A corta edad queda huérfano y es adoptado por su madrina Manuela Monahay, quien tiene sensibilidad literaria y un extenso librero capaz de atraer la atención y despertar en el joven el talento que más tarde se vería reflejado en su obra.
Como pintor parecía no tener madera, sin embargo, las artes siempre fueron su fuerte. Joaquín Domínguez Bécquer, tío de Gustavo Adolfo, dijo Tu no serás nunca un buen pintor, si no mal literato. Pero esto no decepcionó al artistas en ciernes, quien optó por regresar a su natal Madrid y ahí comenzar su carrera de escritor, lo hizo escribiendo comedias y zarzuelas. En un ambiente de bohemia, Bécquer entabla relaciones con escritores teatrales, creando obras con fuertes dosis de critica política y social, como La novia y el pantalón (1856).

Para el año 58 del siglo XIX Bécquer se enamora de Josefina Espín, quien sirve como musa para escribir sus primeras rimas; textos como Tu pupila es azul, son el mejor reflejo de que su obra esta plagada de realidad, pues los sentimientos por la señorita Espín se transmiten nítidos en su obra.

En 1860 Bécquer, ya separado de Josefina Espín, es victima de una enfermedad venérea que lo tumba en cama. El padecimiento es atendido por el doctor Francisco Esteban, y es en la casa del galeno donde conoce a Casta Esteban Navarro, con quien contraería nupcias el 19 de mayo de 1861. La felicidad duró hasta 1863, cuando nuevamente contrae una enfermedad que lo haría trasladarse a Sevilla con su familia, descuidando por completo su matrimonio con Casta. Al año siguiente, Gustavo Pravo, padrino de Bécquer, le consigue un importante trabajo como censor de novelas, para ello, el escritor vuelve a Madrid. La infidelidad de Casta provoca la ruptura total del matrimonio. En septiembre de 1870 fallece su inseparable compañero, amigo y hermano (de sangre) Valeriano, motivo (entre tantos) que logra deprimir al escritor hasta la muerte; para el mes de diciembre Bécquer agoniza y da la instrucción a su gran amigo, el poeta Agusto Ferrán, que publique su obra y al mismo tiempo cuide a sus hijos. Ferrán publica un compilado de selectas obras de Gustavo Adolfo, con ello ayuda económicamente a la familia Bécquer Esteban. Los restos de Gustavo y Valeriano se trasladan a Sevilla, lugar que homenajea permanentemente la obra del gran Gustavo Adolfo Bécquer, con un monumento en su honor, colocado en el centro de la ciudad.

RIMA XIII

Tu pupila es azul y, cuando ríes,
su claridad süave me recuerda
el trémulo fulgor de la mañana
que en el mar se refleja.

Tu pupila es azul y, cuando lloras,
las transparentes lágrimas en ella
se me figuran gotas de rocío
sobre una vïoleta.

Tu pupila es azul, y si en su fondo
como un punto de luz radia una idea,
me parece en el cielo de la tarde
una perdida estrella.

RIMA XXX

Asomaba a sus ojos una lágrima
y a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y se enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.

Yo voy por un camino; ella, por otro;
pero, al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: —¿Por qué callé aquel día?
Y ella dirá: —¿Por qué no lloré yo?

RIMA IX

Besa el aura que gime blandamente
las leves ondas que jugando riza;
el sol besa a la nube en occidente
y de púrpura y oro la matiza;
la llama en derredor del tronco ardiente
por besar a otra llama se desliza;
y hasta el sauce, inclinándose a su peso,
al río que le besa, vuelve un beso.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Nació en Sevilla el 17 de febrero de 1836